ENTREVISTA

Héctor Goya: ACESCO y los Centros de Servicios Compartidos en México

Héctor Goya afirma que la ACESCO ha consolidado a México como referente en Centros de Servicios Compartidos gracias al talento, innovación y eficiencia operativa.

Héctor Goya: ACESCO y los Centros de Servicios Compartidos en México


 Edwin Omar Chávez Díaz
Edwin Omar Chávez Díaz Editor en Colegio de Contadores Públicos de México
Entrevista 01 de agosto de 2026

La industria de los Centros de Servicios Compartidos (CSC) en México atraviesa una etapa de consolidación que la ha posicionado como un pilar valioso de competitividad internacional. En este panorama, la labor de la Asociación Mexicana de la Industria de Centros de Servicios Compartidos (ACESCO) resulta fundamental al congregar una comunidad que comparte conocimientos, eleva estándares y posiciona al país como un destino estratégico para realizar operaciones globales.

En entrevista, Héctor Goya, presidente y socio fundador de la ACESCO, contador público, especialista en optimización operativa y estandarización de procesos financieros, quien se ha afianzado como un referente en el desarrollo de esta industria en México, analiza los avances, desafíos y oportunidades del sector, así como el papel que desempeñan tanto el profesional contable como la innovación y el entorno regulatorio en el país.

ACESCO: referente de los Global Business Services en México

Desde la fundación de la ACESCO en 2019, esta ha liderado la evolución estratégica, transformando un espacio de intercambio de conocimientos en un sector dinámico que impulsa el crecimiento y la operación de las organizaciones. “Hemos promovido la excelencia de los CSC y los Global Business Services en México, robusteciendo los procesos que se encuentran distribuidos en las diferentes áreas y empresas de nuestros socios”, destaca su presidente.

Goya explica que la asociación surgió como una iniciativa para dar representación formal a una industria que, aun cuando ya operaba en el país, carecía de una representación: “Estos servicios abarcan múltiples funciones como contabilidad, recursos humanos, sistemas y Tecnologías de la Información (TI), mercadeo, abastecimiento, compras, servicio al cliente, entre otros”.

Su arranque se remonta a una convocatoria impulsada por ProMéxico, en la que distintos actores del sector identificaron la necesidad de generar relaciones. Tras la desaparición de ProMéxico, la comunidad decidió dar continuidad al esfuerzo. “Mantuvimos la inquietud de seguir reuniéndonos tras identificar que existían caminos claros para mejorar nuestras operaciones”, recuerda.

En un inicio, el enfoque de la ACESCO se centraba en el beneficio individual de cada organización; no obstante, su visión evolucionó hacia un esquema colectivo: “Comprendimos que esta comunidad podía fortalecerse de manera conjunta, representar una ventaja competitiva integral y afianzarse como una industria formal”.

A siete años de su conformación, la asociación agrupa a cerca de 50 empresas, principalmente grandes corporativos. “Si bien existen centros pequeños de 50 o 60 colaboradores, también contamos con organizaciones como Grupo Bimbo, Televisa y Aeroméxico, cuyas estructuras son de miles de personas”, refiere Héctor Goya.

Sobre el crecimiento del sector, el directivo estima que actualmente operan alrededor de 400 CSC en México, generando empleo para cerca de un millón de profesionistas: “Si consideramos registros iniciales, la industria prácticamente se ha triplicado en la última década”, puntualiza.

La ACESCO ha pasado de ser un espacio de intercambio de conocimientos a un sector dinámico que impulsa la eficiencia, el crecimiento y la operación de las empresas.

Consolidación internacional del sector

En este contexto, el crecimiento del sector en México no puede entenderse sin considerar su posicionamiento frente a mercados internacionales, particularmente en Estados Unidos, ya que el país cuenta con una serie de ventajas que lo colocan en una posición estratégica frente a otros mercados globales.

“Uno de los factores más relevantes de México es su cercanía con Estados Unidos, no solo en términos geográficos, sino también de huso horario”, señala el experto. Esta condición permite una atención inmediata a las necesidades del mercado norteamericano. “A diferencia de países como India, donde la diferencia horaria representa un reto operativo, en México se pueden ofrecer servicios en tiempo real”, apunta.

A esta ventaja se suma una infraestructura educativa robusta, ya que a lo largo del país convergen universidades de prestigio que forman talento con sólidas competencias técnicas: “Es habitual encontrar múltiples instituciones de educación superior de renombre que preparan a los profesionistas a niveles altamente competitivos”.

Otro factor clave es la conectividad digital. México dispone de redes de comunicación modernas que alcanzan gran parte del territorio nacional, lo que garantiza condiciones de operación eficientes. Esta capacidad tecnológica, destaca el presidente de ACESCO, no siempre está presente con la misma consistencia en otros países competidores. Gracias a estos factores (ubicación estratégica, talento calificado e infraestructura tecnológica), México se ha posicionado como un actor relevante a nivel global. “Diversos estudios lo ubican en el tercer lugar mundial en CSC, solo por detrás de India y Polonia, y en competencia directa con Malasia”.

Desafíos regulatorios y panorama bajo el T-MEC

A pesar de las ventajas estructurales, México enfrenta desafíos importantes en materia regulatoria. La complejidad para establecer nuevas empresas y la carga de requisitos administrativos representan barreras para la inversión extranjera. Héctor Goya advierte que el proceso de constitución en el país puede resultar complejo para las corporaciones internacionales al tratarse de uno de los primeros filtros en la toma de decisiones. “Constituir una empresa en México implica una saturación de requisitos que, en muchos casos, desincentiva la instalación de operaciones”, señala.

A esto se suma la problemática en torno a los incentivos fiscales, especialmente en lo que respecta a la recuperación del Impuesto al Valor Agregado (IVA). “Debido a que las operaciones de los centros de servicios se catalogan jurídicamente como exportación de servicios, se genera de manera recurrente un IVA a favor”, comenta. Adicionalmente, el contador público comparte su lectura sobre los procesos de registro ante programas gubernamentales como el de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX): “Estos han llegado a demorar procesos hasta un año y medio para algunas de nuestras empresas asociadas”.

Desde su perspectiva, estos rezagos regulatorios restan atractivo frente a competidores regionales como Costa Rica, con una trayectoria consolidada en este sector, así como Colombia y Argentina, que han mostrado un dinamismo creciente en la captación de inversiones. “Pese a estas complejidades normativas, las corporaciones continúan estableciendo sus centros en México debido a las ventajas inherentes del talento local. La industria se está expandiendo fuera de la Ciudad de México hacia Monterrey, Guadalajara, Mérida, Veracruz, Aguascalientes y Tijuana”, sostiene.

En el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Goya identifica riesgos potenciales que podrían reconfigurar el panorama. Uno de ellos es la eventual implementación de medidas fiscales restrictivas por parte de Estados Unidos. No obstante, advierte que el escenario de mayor impacto sería una desaceleración generalizada en el flujo de inversión internacional o, en un plano macroeconómico, la pérdida del grado de inversión.

En el marco de las discusiones del T-MEC, la pérdida de inversión desincentivaría el establecimiento de nuevas corporaciones globales en el país

Tecnología y evolución de los procesos end-to-end

De manera tradicional, el sector respondía a una estructura que consistía en transferir procesos desde la empresa hacia el centro, homologar criterios operativos, implementar automatizaciones básicas y estandarizar actividades.

No obstante, en los últimos tres años se ha registrado un punto de inflexión impulsado por la Inteligencia Artificial (IA), la automatización robótica de procesos (RPA, por sus siglas en inglés) y la analítica de datos masivos (big data). “Hoy en día, la madurez de un CSC no se mide únicamente por el nivel transaccional de sus operaciones, sino por su capacidad de generar valor a partir de la toma de decisiones de negocio”, afirma Héctor.

Este cambio también se ha visto acompañado por una transformación en los modelos de trabajo. A raíz de la contingencia sanitaria de 2020, la conectividad digital permitió consolidar esquemas remotos e híbridos. “Las encuestas internas entre los asociados de ACESCO muestran que el personal asiste entre uno y tres días a la oficina, lo que ha permitido descentralizar el reclutamiento y ampliar el acceso al talento”, detalla.

En la operación cotidiana, la incorporación de IA genera beneficios. Goya explica que actividades como la recepción de cuentas por pagar han evolucionado: “Mientras que antes se requería personal en ventanilla para validar comprobantes, hoy se cuenta con buzones electrónicos automatizados que operan 24/7”.

Esta evolución se ha extendido a flujos completos de negocio bajo un enfoque end-to-end. “Las actualizaciones han alcanzado tareas complejas como el ciclo de order to cash, que abarca desde la gestión del pedido del cliente hasta la conciliación final del cobro”, explica.

Si bien estos avances implican ajustes estructurales en las plantillas laborales, el impacto principal radica en la reconversión del talento: “Las personas han dejado de enfocarse en la captura manual para centrarse en el análisis de excepciones, la optimización de algoritmos y el mantenimiento continuo de los sistemas”.

Rol del contador público en la alta dirección

A partir de la experiencia de Héctor Goya, una parte significativa de los CSC a nivel global tiene su origen en la centralización de funciones financieras básicas, como contabilidad, cuentas por cobrar y facturación. “Este modelo ha sido viable principalmente en corporativos con operaciones diversificadas o presencia multirregional, donde la estandarización y el control resultan críticos”, refiere.

En este entorno, la labor del contador público ha adquirido relevancia y “el dominio técnico sobre estas áreas especializadas permite que los centros de servicios no solo ejecuten procesos, sino que superen, en muchos casos, el nivel de conocimiento de las propias filiales operativas”. A ello se suma la constante evolución de las Normas de Información Financiera (NIF), que exigen una actualización rigurosa: “Las unidades de negocio suelen enfocarse en la operación, mientras que el centro debe garantizar el cumplimiento técnico y normativo”.

Desde esta perspectiva, el fortalecimiento del rol contable genera beneficios directos para los grupos empresariales. “Por un lado, permite capitalizar sinergias operativas mediante la especialización del talento y, por el otro, libera recursos que pueden destinarse a la innovación tecnológica. Se trata de una combinación entre eficiencia operativa y optimización presupuestal”, asegura.

Goya recurre a una analogía para ilustrar esta responsabilidad: “El director general es el acelerador del negocio enfocado en la expansión; el contador, en cambio, debe fungir como el freno que identifica riesgos regulatorios; mantener este equilibrio (entre impulso y prudencia) resulta indispensable para la salud financiera de las compañías. Cuando un contador asume posiciones de alta dirección, está obligado a transformar su mentalidad y convertirse en un estratega comercial”, afirma.

El contador no solo evalúa una factura por su valor monetario, sino por la integridad de su registro, el soporte documental y el cumplimiento de las disposiciones fiscales

  Trayectoria

Actualidad

  • Contador público por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM)
  • Maestro en Administración de Empresas en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM)

Educación

  • Analista de Impuestos en Peat Marwick & Mitchell (1985-1986)
  • Supervisor de Auditoría en Roberto Casas Alatriste (1986-1989)
  • Gerente de Impuestos en Química Hoechst (1989-1993)
  • Contralor en Clorox de México (1993-1996)
  • Director de Finanzas en Foamex de México (1997-2000)
  • Director de Finanzas en J. Walter Thompson de México (2000-2015)

ACESCO

  • Socio fundador desde 2019
  • Vicepresidente de 2020 a 2024
  • Presidente de 2024 a la actualidad

Mensajes finales

Para Héctor Goya, la viabilidad y permanencia de las organizaciones están directamente vinculadas con la capacidad de crecer de manera sostenida; sin embargo, advierte que dicho crecimiento no puede materializarse bajo esquemas de cautela. “Es indispensable leer el contexto del mercado: habrá momentos de contracción donde la prioridad sea la supervivencia y la contención de costos, pero también existirán escenarios de oportunidad en los que el liderazgo debe acelerar a fondo”, señala.

Bajo esta lógica, el contador público que aspira a posiciones de alta dirección enfrenta el desafío de transformar su enfoque tradicional: “Es necesario desprenderse del temor al riesgo calculado y evolucionar hacia un perfil estratégico que acompañe el crecimiento del negocio”.

El mensaje final de Héctor es claro con respecto a que el futuro de los CSC en México no solo dependerá de sus ventajas estructurales. “El futuro de esta industria dependerá de la capacidad de sus líderes para adaptarse, anticiparse y tomar decisiones con una visión integral”, concluye. icono final



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