Código de Ética 2026: reglas en planificación fiscal, TI y auditoría

El Código de Ética Profesional 2026 refuerza la actuación del contador en la planificación fiscal, el uso de TI y la auditoría de grupos profesionales.

Código de Ética 2026: reglas en planificación fiscal, TI y auditoría


Mtra. y C.P.C. Claudia Balderas Conde Comisión-colegio Socia en Russell Bedford
Ética 12 de octubre de 2026

El Código de Ética Profesional tiene como función sensibilizar al profesionista en el ejercicio de sus funciones con el propósito de que los contadores públicos se desenvuelvan en un ámbito de honestidad, legitimidad y moralidad, esto en beneficio de la sociedad a través de los principios fundamentales: integridad, objetividad, diligencia y competencia, confidencialidad y comportamiento profesional.

Como parte del proceso de mejora continua y con la finalidad de alinear el código a la normatividad internacional, el Instituto Mexicano de la Contaduría Pública (IMCP), en su primera edición de 2026, incorporó información adicional sobre planificación fiscal y servicios relacionados, Tecnologías de la Información (TI), así como de auditoría de grupos y equipos de trabajo.

Planificación fiscal y servicios relacionados

El código adicionó secciones completamente nuevas que consideran las amenazas a las que el contador público puede estar expuesto cuando participe en servicios de planificación fiscal, así como las consecuencias reputacionales, comerciales o económicas que pudieran surgir de una asesoría o recomendación que proporcione cuando esta no esté acorde a las leyes y reglamentos. Algunos ejemplos de estas actividades de planificación son:

  • Asesorar a la administración en la estructuración de las operaciones internacionales de la entidad para optimizar sus contribuciones generales.
  • Aconsejar en la estructuración de esquemas de precios de transferencia, teniendo en cuenta los lineamientos relacionados con contribuciones.
  • Sugerir a la administración la utilización de las pérdidas de una manera eficiente desde el punto de vista fiscal.

Los contadores públicos desempeñan un papel importante al contribuir con sus conocimientos y experiencia para ayudar a las entidades a cumplir con sus objetivos de planificación fiscal, sin que esto implique una evasión tributaria o un incumplimiento de las leyes y regulaciones por parte de una entidad. Dichas recomendaciones deben estar sobre una base razonable en la interpretación y aplicación de las leyes y regulaciones que sustenten el esquema de planificación.

El Código de Ética Profesional fortalece la confianza en la labor contable al orientar su ejercicio con integridad, objetividad y responsabilidad social.

La determinación de si existe una base razonable implica el ejercicio del juicio profesional por parte del contador y variará de una jurisdicción a otra en función de las leyes y regulaciones aplicables en ese momento.

Algunos ejemplos de acciones que un contador público podría tomar para determinar que existe una base razonable en relación con un esquema de planificación fiscal incluyen:

  • Revisar los hechos y las circunstancias relevantes, incluyendo el propósito económico y el contenido del acuerdo.
  • Evaluar la razonabilidad de cualquier supuesto.
  • Revisar la literatura relevante, como decisiones judiciales, revistas profesionales o de la industria, así como resoluciones u orientaciones de la autoridad fiscal.

Para el profesional contable, realizar una actividad de planificación fiscal para una entidad puede crear amenazas de interés personal, autorrevisión, intimidación, o bien de interceder por el cliente o la entidad para la que trabaja.

Una amenaza de interés personal se puede crear cuando un contador acepta un honorario que podría percibirse como excesivo por un compromiso para desarrollar un esquema de planificación fiscal y, para el cual, la interpretación de las leyes y regulaciones tributarias relevantes es incierta o poco clara.

Asimismo, se puede considerar una amenaza de interceder por el cliente o entidad cuando el contador defiende la posición de un cliente en un esquema de planificación fiscal que él asesoró previamente y donde existen indicios de que el esquema podría no tener una base razonable en las leyes y regulaciones.

Con la finalidad de mitigar estas amenazas, se deben establecer las salvaguardas necesarias, las cuales pueden ser:

  • Asesorar a la entidad para estructurar el esquema de planificación basado en una práctica establecida que no esté sujeta a impugnación por parte de la autoridad fiscal competente o que se sabe que ha sido aceptada por dicha autoridad.
  • Proporcionar a las autoridades total transparencia sobre el acuerdo de planificación fiscal, incluidos los objetivos, aspectos comerciales y legales, así como los beneficiarios finales del esquema.

Disposiciones en materia de TI

Otra de las incorporaciones que se realizaron al código fue lo relacionado con TI. Las disposiciones acerca de este tema establecen la orientación de la mentalidad y el comportamiento en el uso de la tecnología, así como la orientación adaptada a la era digital respecto a los principios fundamentales de confidencialidad, competencia y diligencia profesional.

Cuando un contador público tenga la intención de utilizar herramientas tecnológicas en la realización de un encargo profesional, deberá determinar si el uso es apropiado para el fin previsto, así como considerar la naturaleza de la actividad que será llevada a cabo por la herramienta, el uso previsto y la dependencia de esta.

Dentro de los riesgos que se pueden tener en materia de TI, se pueden encontrar las amenazas de interés personal, donde los datos disponibles podrían no ser suficientes para el uso adecuado de la tecnología.

Auditoría de grupos y equipos de trabajo

Los principales cambios en este rubro son el fortalecimiento y la aclaración de los principios de independencia, la comunicación adecuada sobre cuestiones de independencia entre la firma de auditoría del grupo y las firmas de los componentes, así como el establecimiento explícito del proceso para abordar un incumplimiento de disposiciones de independencia en la firma de los componentes.

El ejercicio profesional exige juicio, actualización y salvaguardas que permitan enfrentar riesgos éticos sin comprometer la confianza ni la reputación.

Conclusiones

Cuando un contador público actúa conforme a los principios éticos, sus informes y dictámenes adquieren mayor valor y confianza para empresas, inversionistas, autoridades fiscales y demás usuarios; por ello, el Código de Ética Profesional impacta directamente la calidad profesional debido a que constituye uno de los pilares fundamentales para su actuar.

Las malas prácticas pueden generar consecuencias que pueden ir desde pérdidas económicas, multas y sanciones tributarias hasta el deterioro de la reputación. Ante este panorama, se deben establecer límites claros y actuar bajo el marco ético de la profesión, especialmente en situaciones complejas. Por lo anterior, el contador debe capacitarse y adquirir conocimientos que le permitan desempeñarse en el campo de la contabilidad con mejor preparación y experiencia profesional.icono final


Referencias

  • Colegio de Contadores Públicos de México (2026), Código de Ética Profesional, Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP).


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