IA, ciberseguridad, clima en la auditoría interna y gestión de riesgos 2026

La auditoría interna puede reforzar la gestión de riesgos al evaluar ciberseguridad, gobernanza, talento tecnológico y estrategias de continuidad del negocio.

IA, ciberseguridad y clima en la auditoría interna y gestión de riesgos 2026


C.P. Noemí Elizabeth Cortés Llamas Comisión-colegio Consejera Profesional Independiente
C.P.C. y A. Jaime Ignacio García Jiménez Comisión-colegio Dirección en Grupo Nacional Provincial, S.A.B.
Riesgos 01 de septiembre de 2026

En los años recientes, la incertidumbre se ha posicionado como el pronóstico principal para el panorama global. De acuerdo con el reporte del Foro Económico Mundial (FEM) titulado The Global Risks Report 2026, documento que recopila las valoraciones de especialistas en distintas ramas en torno al contexto mundial, aproximadamente el 50% de los encuestados expresan expectativas turbulentas sobre los años venideros; en este sentido, entender la naturaleza de los riesgos previstos en el estudio, así como sus consecuencias y las precauciones que podemos tomar para disminuir su impacto, son acciones imprescindibles.

Tres grandes riesgos del presente

Actualmente, el uso de nuevas tecnologías y las apuestas en favor de la digitalización son fenómenos ineludibles a nivel global. Gran parte de la población considera conveniente centralizar sus datos en la web, dadas las ventajas que dichos espacios ofrecen en materia de almacenamiento; sin embargo, y tal como indica el reporte del FEM, el usuario debe tomar en cuenta la vulnerabilidad a la que se enfrenta tras compartir su información personal. Un ejemplo de la incertidumbre que genera esta vulnerabilidad plausible es la petición establecida por el gobierno mexicano sobre vincular los números celulares de la población con documentos oficiales, como la Clave Única de Registro de Población (CURP).

Aunque el objetivo de dicho procedimiento es disminuir la incidencia en delitos como extorsiones, llamadas falsas y robo de identidad, los sistemas de seguridad que resguardan tal información son susceptibles de ser atacados. En tanto, el desarrollo de tecnologías sin regulación legal, como la Inteligencia Artificial (IA), se cierne como amenaza a la integridad e identidad de la población. A la luz de dichas dificultades, el presente artículo pretende establecer un panorama crítico sobre los riesgos incipientes y la manera en que podemos hacer frente a ellos.

Sumado a ello, otra de las fuentes de tensión e incertidumbre se centra en problemas geoeconómicos como multas y políticas de aranceles estipuladas por el gobierno de Donald Trump. Tales sanciones construyen una percepción de riesgo, pues acuerdos ya concretados como el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) pierden certeza: aunque dichos acuerdos siguen en pie, las acciones no reflejan la igualdad comercial que promueven. Esta incongruencia hace que se perciba tensión entre naciones y provoque incertidumbre en la población, las organizaciones y los países.

Ante un panorama global incierto, anticipar riesgos tecnológicos, geoeconómicos y ambientales resulta esencial para fortalecer la resiliencia organizacional.

Asimismo, el factor ambiental se cierne como una de las preocupaciones más relevantes para la población y la más importante para la proyección de los siguientes 10 años a nivel global; incluso se especula que el cambio climático y las alteraciones a la biodiversidad sean los principales focos de atención, mientras que la economía y la política quedan por detrás. En este sentido, es un buen momento para invertir en energías alternativas a nivel nacional, ya que México es altamente vulnerable a estos cambios y, tan solo para cumplir sus metas de descarbonización (como alcanzar el 38.5% de energía limpia para 2030), debe desbloquear su potencial de energía renovable y atraer inversión privada al sector.

De todos los factores de riesgo mencionados, este es el más latente, pues se está cerca de un punto sin retorno para el cambio climático, por lo que la consciencia y coherencia deben ser indelebles para evitar el colapso físico y social del planeta.

¿Cómo lidiamos con el riesgo?

Es imposible vigilar por completo el devenir de estos riesgos, pero es posible enfocarse en los puntos más relevantes y ejecutar planes preventivos en torno a ellos con alternativas factibles, así como la incorporación de innovaciones tecnológicas y de la inteligencia competitiva. Otra solución es observar las tendencias: ¿qué fenómenos se suscitan en el mundo?, ¿con qué regularidad y qué acciones tomaron las instituciones para afrontar sus estragos? Se pueden tomar como guía estas preguntas para realizar el análisis ecléctico de la situación mundial.

Es recomendable diseñar sistemas de recuperación pronta, ya que lo importante no es solo que los prototipos funcionen, sino que sean capaces de evolucionar. Esto aplica para proyectos físicos, digitales e incluso personales, pues enfrentar la posibilidad de que algún escenario negativo sea desencadenado por los riesgos planteados podría ayudar a construir mapas visuales, los cuales alineen los objetivos del negocio con las capacidades tecnológicas necesarias a lo largo del tiempo.

Aunado a lo referido, se recomienda diversificar la vigilancia; no encargarla solo a los directivos, sino repartir el trabajo entre los equipos, ya que así es más fácil detectar anomalías porque la proporción del trabajo y el manejo de la información se tornan eficientes. Además, es importante revisar periódicamente datos en torno a la situación mundial para dar cuenta de todos los cambios.

Invertir en planeación y estructuración de todo el proyecto es crucial para lograr el objetivo en común sin tantas complicaciones y con planes de respaldo o con equipos versátiles. No está de más decir que los datos explicados y recopilados por las instituciones como el FEM tienen también cierto sesgo, ya que no pueden calcular todas las variables posibles, pero sí permiten reparar en las situaciones de riesgo que se afrontan al momento de tomar decisiones importantes. No se trata de una profecía, pero sí de una visión de múltiples personas expertas; aun así, solo queda esperar unos años y voltear al pasado para saber si alguno de estos riesgos aconteció.

Papel de la auditoría interna en la gestión de riesgos

En tanto, estas amenazas reportadas en los términos del Informe Global de Riesgos 2026, y derivadas de las tensiones políticas, económicas y medioambientales, derivan en consecuencias actuales. La inflación y recesión han alterado la inversión, cadenas de suministro, recursos naturales, costos de bienes y servicios, rentabilidad del negocio, tránsito de bienes, medioambiente, ciberseguridad, infraestructura digital, fuentes de energía, entre otros.

En este sentido, la función de auditoría interna puede participar en la dimensión de tales riesgos y evaluar las acciones de mitigación en los siguientes ambientes:

  • Vigilar que la ciberseguridad, la IA y la resiliencia de la infraestructura digital se encuentren acordes a los requerimientos del negocio.
  • Corroborar que los recursos humanos cuenten con las habilidades para atender los roles tecnológicos en constante evolución y asegurar su desarrollo en la implementación tecnológica.
  • Compartir las mejores prácticas e información sobre las amenazas para la gestión integral de riesgos.
  • Asegurar que los marcos de gobernanza sean claros para su implementación, considerando valores éticos, transparencia y la rendición de cuentas.
  • Verificar la existencia de estrategias y el desarrollo de resiliencia para todo el ciclo de activos, inversiones y rentabilidad que procuren la permanencia del negocio.
Prevenir, diversificar la vigilancia y diseñar planes de recuperación permite a las organizaciones responder mejor ante escenarios globales de alta incertidumbre.

Conclusiones

Durante los siguientes años, la situación mundial se puede sentir tensa y las múltiples problemáticas existentes pueden formar un cambio inminente en la estructuración del sistema. Es por eso que la prevención y la educación forman parte de un nuevo esquema en el que solo las personas y negocios resilientes lograrán pasar por estas situaciones con menor dificultad. Por lo anterior, es importante estar al tanto de los riesgos que pueden afectar a corto y largo plazo (por muy lejana que se vea la situación). Con este principio, es posible tomar ventaja y tener una buena planeación que permita a las organizaciones recuperarse de manera eficaz o crecer exponencialmente.

No obstante, existen cuestiones que no dependen de uno para su función y nos disponemos a merced de la economía, la política y la naturaleza. El objetivo del reporte citado es informar y poner sobre la mesa las situaciones que se pueden enfrentar en los años venideros para que, siendo conscientes de ellas, se pongan en marcha las acciones necesarias para contrarrestar sus estragos.icono final


Referencias

  • Eurasia Group, 2026, Riesgos Principales 2026: Estados Unidos deshace su propio orden, 2026, de Eurasia Group: https://www.eurasiagroup.net/media/eurasia-group-publishes-top-risks-predictions-for-2026-us-political-revolution
  • Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, (2026), OECD Economic Surveys: Mexico 2026, OECD Publishing.
  • World Economic Forum (2026), The Global Risks Report 2026 (21.ª ed.), Insight Report.


Te puede interesar



© 2026 Colegio de Contadores Públicos de México, A.C.

Directorio Contacto Aviso legal Acerca de Veritas
Revista Veritas

Inicia sesión o suscríbete para continuar leyendo.

Si eres socio del Colegio utiliza el mismo correo y contraseña

O

Suscribirse