Esta nueva norma introduce cambios sustanciales en la manera en que las entidades clasifican y presentan su información financiera, buscando mayor comparabilidad y utilidad para los usuarios de los estados financieros.
Pero ¿qué implica para las entidades que reportan bajo las Normas de Información Financiera (NIF) mexicanas, en particular lo referente a la NIF B-3, Estado de resultado integral? Aunque estas normas mantienen su propio marco, suelen converger progresivamente con las IFRS como parte de un proyecto general de aplicación.
En México, donde las NIF han mostrado una clara tendencia de convergencia con las normas internacionales, la emisión de la IFRS 18 plantea un cambio inevitable para la NIF B-3 que se reflejará a partir de los ejercicios que inicien el 1.° de enero de 2028.
Ante este cambio en el entorno internacional, el Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera y de Sostenibilidad (CINIF) ha emitido una versión actualizada de la NIF B-3. Esto representa una respuesta técnica alineada al entorno económico de las entidades, incorporando principios de la IFRS 18 al marco conceptual de las normas mexicanas para su adaptación en el reporte de las entidades locales.
La nueva estructura integra, de manera formal, las categorías de inversión y financiamiento, a la vez que elimina el concepto de resultado integral de financiamiento. La nueva modificación ofrece información más relevante para sustentar las decisiones de los usuarios de la información financiera y, sobre todo, dar una mejor visibilidad a lectores terceros y posibles inversionistas interesados en las entidades.
La norma establece tratamientos específicos de presentación para las entidades cuyas actividades principales consisten en operaciones de inversión o financiamiento. Dado que estas operaciones constituyen la esencia de su negocio, se establece que los ingresos, costos y gastos vinculados a las mismas deben clasificarse dentro de la categoría de operación por resultar la más apropiada para reflejar su modelo de negocio.
Entonces, ¿cuál es el cambio de estructura del estado de resultado integral? Los ingresos, costos y gastos deberán presentarse en alguna de las cinco categorías que se definen en esta NIF B-3: operación, inversión, financiamiento, impuestos a la utilidad y operaciones discontinuadas.
Una entidad debe clasificar en la categoría de operación los ingresos, costos y gastos provenientes de sus actividades principales de negocio, así como los que no cumplan con las características para ser clasificados en cualquiera de las otras categorías.
Esta categoría comprende los importes originados por conceptos como ventas o ingresos, netos, costos y gastos de operación, así como otros ingresos, costos y gastos.
Una entidad debe clasificar en la categoría de inversión los ingresos, costos y gastos derivados de los siguientes activos: inversiones en entidades asociadas, negocios conjuntos, subsidiarias no consolidadas y otras inversiones permanentes; efectivo y equivalentes al efectivo; y otros activos que generan un rendimiento de forma individual y, en gran medida, independiente de los demás recursos de la entidad.
Esta categoría comprende, en relación con los activos mencionados en el párrafo anterior: los ingresos que se generen; ingresos, costos y gastos que surgen de su valuación inicial y posterior (incluyendo la baja en cuentas de dichos activos); y costos incrementales directamente atribuibles a su adquisición y disposición.
Los ingresos, costos y gastos a que se refiere el párrafo anterior suelen incluir: intereses; dividendos; ingresos por arrendamiento operativo; depreciaciones; pérdidas por deterioro y reversiones; pérdidas y ganancias de valor razonable; participación en la utilidad o pérdida neta de inversiones; ingresos, costos y gastos derivados de la baja en cuentas del activo o de su clasificación y valuación como mantenido para la venta; y ganancia en compra “a precio de ganga” y las nuevas valuaciones.
Se trata de activos que no generan un rendimiento en forma individual e independiente, los que una entidad utiliza de forma combinada para producir o suministrar bienes o servicios, tales como: propiedades, planta y equipo; activos que surgen de la producción o el suministro de bienes y servicios; y si la entidad proporciona financiamiento a los clientes como actividad principal de negocio (cualquier préstamo a un cliente).
Para determinar qué ingresos, costos y gastos deben clasificarse en la categoría de financiamiento, una entidad debe distinguir entre los pasivos que surgen de transacciones que sólo implican la obtención de financiamiento y los que no sólo implican este elemento.
Una entidad debe clasificar en la categoría de impuestos a la utilidad los gastos o ingresos por impuestos devengados en el periodo, determinados con base en la NIF D-4, Impuesto a la utilidad, sin incluir el impuesto atribuible a la categoría de operaciones discontinuadas, a los ORI (Otros Resultados Integrales) y a la participación en los ORI de otras entidades.
| Ingresos | Operación | Ingresos, costos y gastos:
|
|
| (-) | Costo de ventas | ||
| (=) | Utilidad bruta | ||
| (+) | Otros ingresos de operación | ||
| (-) | Gastos de operación | ||
| (-) | Otros gastos de operación | ||
| (=) | Utilidad de operación | ||
| (+/-) | Participación en la utilidad o pérdida de asociadas y negocios conjuntos | Inversión | Ingresos, costos y gastos derivados de inversiones, efectivo y equivalentes de efectivo, así como otros activos. |
| (+) | Otros ingresos de inversión | ||
| (=) | Utilidad antes de financiamiento | ||
| (-) | Gastos por intereses | Financiamiento | Ingresos y gastos de pasivos provenientes de:
|
| (+/-) | Efecto de variaciones de tasas de interés de pasivos que no implican financiamiento | ||
| (=) | Utilidad antes de impuestos | ||
| (-) | Impuestos a la utilidad | Impuestos a la utilidad | NIF D-4 |
| (=) | Utilidad o pérdida de operaciones continuas | ||
| (+/-) | Operaciones discontinuadas | Operaciones discontinuadas | NIF B-11 |
| (=) | Utilidad o pérdida neta | Resultado del ejercicio |
Una entidad debe clasificar en la categoría de operaciones discontinuadas los ingresos, costos y gastos procedentes de las operaciones discontinuadas, tal como lo requiere la NIF B-11, Disposición de activos de larga duración y operaciones discontinuadas, los netos de los impuestos a la utilidad y la Participación de los Trabajadores en la Utilidad de las empresas (PTU) correspondientes.
Una entidad debe presentar en el estado de resultados, como mínimo, los siguientes totales y subtotales:
A partir de los cambios mencionados, la idea general de la norma, además de homologarse con la normativa internacional, es brindar información financiera que represente de forma fiel la operación de la compañía, pero no sólo para un punto de vista interno, sino también externo, donde los usuarios de la información financiera puedan identificar el rendimiento de cada apartado.
Asimismo, la nueva estructura de la norma brinda un elemento que, hasta este cambio, no había sido considerado, es decir, mejorar la comparabilidad con los competidores de la industria, ya que, teniendo esta estructura de reporte de resultados, se facilitará la revisión de métricas entre compañías.
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