NIA 600 en la auditoría de grupos: enfoque, evidencia y coordinación

La NIA 600 indica que el auditor del grupo obtendrá evidencia suficiente y adecuada mediante la evaluación integral de riesgos y procedimientos específicos.

NIA 600 en la auditoría de grupos: enfoque, evidencia y coordinación


C.P.C. Claudia Balderas Conde
C.P.C. Claudia Balderas Conde Comisión-colegio Socia en Russell Bedford
Auditoría 22 de mayo de 2026

La Norma Internacional de Auditoría (NIA) 600 revisada, sobre auditorías de estados financieros de grupos (incluido el trabajo de los auditores de los componentes), la cual entró en vigor para los periodos que comenzaron a partir del 15 de diciembre de 2023, trata de las consideraciones especiales que se aplican a la auditoría de un grupo, incluso en aquellas circunstancias en las que están involucrados los auditores de los componentes.

La norma aborda temas como la identificación y valoración de riesgos en la auditoría, donde destaca la necesidad de una evaluación exhaustiva de los riesgos inherentes y de control, así como las maneras en que afectan a la revisión; proporciona orientación acerca de los procedimientos específicos a realizar; y hace hincapié en la necesidad de comunicaciones con otros auditores involucrados en la auditoría del grupo.

La NIA 600 revisada se alinea mejor con la Norma Internacional de Gestión de la Calidad (NIGC) 1, la NIA 220 revisada y la NIA 315 (revisada en 2019); con esto se fortalecen las responsabilidades del auditor relacionadas con el escepticismo profesional, la planificación y realización de una auditoría de grupo, los auditores de los componentes y la documentación.

A razón de lo anterior, el auditor del grupo debe determinar su revisión bajo un enfoque basado en riesgos que realice una valoración de estos y ejecute los procedimientos adicionales en respuesta a lo valorado; con ello se permite la obtención de evidencia de auditoría suficiente y adecuada (incluso por parte de los auditores del componente) para formarse una opinión sobre los estados financieros del grupo.

Al realizar la auditoría basada en riesgos, el auditor del grupo debe enfatizar la necesidad de pensar sobre:

  • ¿Qué?: para determinar las clases significativas de las transacciones, saldos de cuentas o información a revelar en los estados financieros del grupo.
  • ¿Cómo?: para determinar la estrategia de auditoría más adecuada.
  • ¿Por quién y dónde?: para determinar si el auditor del grupo o los auditores de los componentes obtendrán evidencia en respuesta a los riesgos valorados de incorrección material en los estados financieros.

La información utilizada para la identificación de los riesgos de incorrección material en los estados financieros del grupo debe incluir un análisis de la complejidad de las transacciones, juicios sobre la correcta aplicación de los requerimientos del marco de información financiera aplicable por parte de las entidades o unidades de negocio del grupo, así como los cambios importantes, tales como adquisiciones, fusiones y enajenaciones.

La NIA 600 revisada fortalece el enfoque basado en riesgos y la coordinación entre auditores del grupo y de los componentes.

Con base en los riesgos identificados, el auditor del grupo puede determinar la estrategia y el plan de auditoría que le permitan tener evidencia suficiente y adecuada. Ahora bien, la documentación para un encargo de auditoría de un grupo debe ser suficiente para respaldar la opinión del auditor, la cual comprende:

  • Documentación en el expediente del auditor del grupo.
  • Documentación separada en los archivos del respectivo auditor del componente, relacionada con el trabajo realizado por los auditores para fines de la auditoría del grupo.

La NIA 600 también destaca la importancia de la revisión de la documentación del auditor del componente por parte del revisor del grupo.

Es importante resaltar que el auditor de grupo no debe olvidar mantener el escepticismo profesional que le permita estar alerta a la información inconsistente proporcionada por el auditor del componente. En caso de que el revisor del grupo concluya que el trabajo del auditor del componente no es adecuado para la finalidad, determinará los procedimientos de auditoría adicionales a aplicar; asimismo, se establecerá si deben ser aplicados por uno u otro revisor.

Aunado a lo referido, la NIA 220 requiere que el socio del encargo documente en sus papeles de trabajo que ha obtenido evidencia de auditoría suficiente y adecuada para respaldar sus conclusiones alcanzadas; por lo tanto, la evidencia de auditoría obtenida del trabajo realizado por los auditores de los componentes puede incluir:

  • Las comunicaciones de los auditores de los componentes con los hallazgos o conclusiones generales sobre el trabajo realizado para los efectos de la auditoría del grupo.
  • Otras comunicaciones de los auditores de los componentes a lo largo de la auditoría del grupo.
  • La dirección y supervisión de los auditores de los componentes por parte del auditor del grupo y la revisión de su trabajo.

El auditor del grupo también debe considerar el ejercicio del escepticismo profesional del equipo del encargo al evaluar la suficiencia y adecuada evidencia de auditoría obtenida, así como verificar que no se vea afectada por influencias culturales, estructuras organizacionales complejas o plazos estrictos para la presentación de informes; asimismo, tiene que asegurarse de que dichas circunstancias no han llevado indebidamente al equipo del encargo a lo siguiente:

  • Obtener evidencia de auditoría a la que sea más fácil acceder sin dar la debida consideración a su relevancia y confiabilidad.
  • Obtener evidencia menos persuasiva que la necesaria en las circunstancias.
  • Diseñar y ejecutar procedimientos de auditoría de manera sesgada hacia la obtención de evidencia que corrobore o excluya evidencia que es contradictoria.

En algunas circunstancias, un memorándum con un resumen general que describa el trabajo realizado y los resultados puede proporcionar una base para que el auditor del grupo concluya que el trabajo realizado y la evidencia obtenida por el auditor del componente son suficientes para la finalidad de la auditoría del grupo.

En caso de que el auditor de grupo no pueda tener acceso a los papeles de trabajo del componente debido a restricciones de carácter legal, de jurisdicción, brotes de enfermedades, entre otros, debe considerar si existe una limitación al alcance que puede requerir una modificación de la opinión sobre los estados financieros y evaluar el impacto que tendrá en el informe.

La integración final y la retención de la documentación para una auditoría de grupo están sujetas a políticas o procedimientos de la firma del auditor, de conformidad con la NIGC 1. El revisor del grupo puede proporcionar instrucciones específicas a los auditores de los componentes con respecto a la integración final y retención de la documentación del trabajo realizado para los fines de la revisión del grupo.

Para que el auditor del grupo pueda alcanzar los objetivos de auditoría de forma exitosa, es necesario que mantenga una comunicación sólida y constante con los auditores de los componentes, la cual debe incluir:

  • La comunicación de los requerimientos de ética.
  • La determinación de las competencias y las capacidades del auditor del componente.
  • La determinación de la naturaleza, la oportunidad y el alcance de la participación del auditor del grupo en el trabajo del revisor del componente.

Para conseguir estos requerimientos, es importante que el auditor de grupo evalúe si las comunicaciones con el auditor del componente son adecuadas para su finalidad. Dicha comunicación también brinda una oportunidad para que el socio del encargo del grupo refuerce la necesidad de que los auditores de los componentes ejerzan escepticismo profesional en el trabajo realizado.

La comunicación constante y el escepticismo profesional son clave para asegurar la calidad y confiabilidad de la auditoría del grupo.

Conclusiones

Una auditoría de grupos es un proceso fundamental para garantizar la transparencia de la información financiera de los estados financieros consolidados de las empresas corporativas; por ello, es importante llevar a cabo una auditoría eficaz, donde la comunicación entre el auditor principal y los del componente debe ser fluida y continua para asegurar que todos los equipos trabajen bajo los mismos estándares y con claridad en los objetivos. Este proceso implica un análisis exhaustivo que asegura la transparencia, el cumplimiento normativo y la identificación de riesgos financieros y operativos.

El reto no es simplemente auditar, sino diseñar un enfoque basado en riesgos que permita al auditor del grupo obtener la evidencia suficiente y adecuada; debido a esto, los riesgos son la clave de una estrategia de auditoría adecuada, ya que los riesgos de incorrección material pueden alojarse en una filial, un centro de servicios compartido, una sucursal o incluso en una transacción.

Por otro lado, el auditor del grupo debe aplicar su juicio profesional para la obtención de la evidencia exhaustiva y basada en procedimientos apropiados que le permitan obtener una seguridad razonable sobre la información financiera del grupo. Para ello, el profesional debe mantener una comunicación constante con cada componente. Por lo anterior, la NIA 600 es crucial para las auditorías de grupos, dado que ofrece una guía al auditor para la obtención de evidencia que le permitirá emitir un informe adecuado.icono final



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