Espacio BIVA

Sostenibilidad: nuevo idioma del riesgo financiero y oportunidades

Los reportes de sostenibilidad en las empresas abren la puerta a mejores oportunidades de financiamiento y la permanencia en cadenas de suministro globales.

Sostenibilidad: nuevo idioma del riesgo financiero y oportunidades


N94023
Mtra. Teresa Pérez Teuffer Especialista en Sustentabilidad y ESG en BIVA
Espacio BIVA 16 de enero de 2026

Hablar de sostenibilidad va mucho más allá de una agenda de propósito. Hoy en día, este tema se ha convertido en el idioma del riesgo y la oportunidad financiera, ya que los impactos ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) dejaron de ser externos: afectan costos, acceso a capital, continuidad operativa y reputación.

En respuesta, se observa mayor demanda de información en materia ASG a las empresas, tanto por parte de inversionistas como reguladores, instituciones financieras y otros grupos de interés. Los mercados están exigiendo mayor transparencia y discriminan a las empresas que no conocen, mitigan o gestionan estos riesgos.

Con el objetivo de unificar el lenguaje financiero con el de la sostenibilidad, organismos internacionales como el International Financial Reporting Standards (IFRS) y el Consejo de Normas Internacionales de Sostenibilidad (ISSB, por sus siglas en inglés) han establecido estándares globales, entre ellos las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) S1 y S2. En México, esta tendencia ya tiene impacto, pues la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) exige a las emisoras públicas la presentación de reportes de sostenibilidad a partir de 2026 para ofrecer mayor transparencia a los inversionistas, así como permitirles evaluar los riesgos que enfrentan las organizaciones, riesgos que pueden influir directamente en su rentabilidad.

Quienes adopten las NIS ganan transparencia, legitimidad y acceso a oportunidades que antes parecían reservadas para grandes corporativos.

La exigencia por divulgar es la menor de las consecuencias. Los reportes de sostenibilidad están impulsando nuevas dinámicas empresariales, transformando la toma de decisiones e impactando la operación de las grandes empresas y, por lo tanto, su cadena de valor.

De acuerdo con reportes, el 99.8% de las empresas mexicanas son micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) y muchas están integradas en cadenas de suministro globales; esto significa que, independientemente de la regulación, la presión por divulgar información e implementar modelos de negocio más sostenibles es requerimiento para empresas de toda naturaleza y tamaño. Las compañías que no se adapten corren el riesgo de quedar fuera de contratos, perder competitividad e ignorar riesgos que comprometan su continuidad.

Ante este panorama, el Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera y de Sostenibilidad (CINIF) emitió las Normas de Información de Sostenibilidad (NIS) A-1 y B-1, las cuales están dirigidas a empresas que reportan bajo NIF y entidades de no interés público.

Lo que merece especial atención de dichas normas es que buscan homologar la información financiera y sostenible, asegurando que, independientemente del tamaño o sector, cualquier organización pueda emitir reportes alineados con estándares internacionales. Además, las NIS A-1 y B-1 incorporan indicadores básicos que permiten unificar prácticas y medir aquello que realmente genera valor para los usuarios de la información, impulsando la transparencia, comparabilidad y competitividad en todo el ecosistema industrial, puesto que una empresa no puede ser verdaderamente sostenible sin que su cadena de valor lo sea.

Al homologar criterios, dichas normas facilitan que las compañías (sin importar su tamaño) puedan comunicar información comparable y confiable, lo que abre la puerta a mejores oportunidades de financiamiento y a la permanencia en cadenas de suministro globales. En esencia, estas normas no son sólo un marco regulatorio, sino una herramienta para profesionalizar la gestión sostenible y convertirla en un factor de competitividad; no obstante, adoptar este nuevo enfoque no está exento de retos.

Retos en el reporte de información de sostenibilidad

Implementar reportes de sostenibilidad implica más que cumplir con un formato, pues requiere conocimiento técnico, visión estratégica y capacidad para medir indicadores clave. Diversas empresas enfrentan desconocimiento sobre los estándares, falta de visión para integrar la sostenibilidad en su modelo de negocio y dificultades en la medición de datos. Estos desafíos pueden generar resistencia o retrasos en la adopción, especialmente en organizaciones con recursos limitados; sin embargo, no es un camino que deban recorrer solas, ya que existen herramientas y guías prácticas emitidas por el CINIF y otras entidades que facilitan el proceso.

Un ejemplo de esto es la calculadora de Gases de Efecto Invernadero (GEI), desarrollada en colaboración con GIZ (organismo alemán que apoya las acciones de sostenibilidad alrededor del mundo). Estas soluciones demuestran que, aunque el reto es real, también lo son las oportunidades para avanzar hacia una gestión más transparente y competitiva.

En la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), el compromiso va mucho más allá de listar empresas; se busca ayudarlas a crecer, a ser más resilientes y, eventualmente, encontrar mejores oportunidades en el mercado. La sostenibilidad no debe ser una estrategia exclusiva de las grandes corporaciones, sino una herramienta clave accesible a todas las empresas, sin importar su tamaño. Por ello, a través del programa Aceleradora NIS A-1 y B-1, se capacita e impulsa a empresas para adoptar prácticas de divulgación alineadas con los estándares globales. Hasta el momento, este programa ha contado con dos ediciones y 84 empresas que forman parte de las cadenas de suministro de emisoras, entre otras.

Los reportes de sostenibilidad impulsan nuevas dinámicas empresariales, transformando la toma de decisiones e impactando la operación de grandes empresas.

Conclusiones

La sostenibilidad dejó de ser un discurso y se convirtió en un indicador clave para inversionistas e instituciones financieras, pero más allá de eso, las NIS A-1 y B-1 son un puente que conecta esta exigencia global con la realidad de las empresas mexicanas.

Quienes adopten las NIS no sólo cumplen con un requisito, sino que ganan transparencia, legitimidad y acceso a oportunidades que antes parecían reservadas para grandes corporativos porque, en este nuevo entorno, la pregunta no es si se puede invertir en sostenibilidad, sino si es permitido quedar fuera.icono final



Te puede interesar



© 2026 Colegio de Contadores Públicos de México, A.C.

Directorio Contacto Aviso legal Acerca de Veritas

Inicia sesión o suscríbete para continuar leyendo.

Si eres socio del Colegio utiliza el mismo correo y contraseña

O

Suscribirse