Maximilián Robespierre
Este año recuperé puntos de vista interesantes de Morgan Housel en su libro The Art of Spending Money, que coinciden plenamente con la visión que he compartido sobre el objetivo de la creación del patrimonio.
En distintas oportunidades he señalado mi punto de vista respecto a que el objetivo de construcción del patrimonio como empresario en bolsa no debe ser visto con el fin de acumular dinero, sino como un medio para que, a través de este, se puedan realizar cosas más importantes.
Morgan Housel reflexiona de manera muy similar e invita al lector a pensar en lo que le gustaría que señalara su obituario, es decir, un texto detallado que honra a una persona fallecida, mediante un resumen de su vida, logros y legado; posteriormente, propone averiguar cómo es que debería vivir para estar a la altura de dicho ideal. Esa es, en su opinión, la manera más clara y sencilla de trazar lo que queremos en la vida y lo que importa de verdad.
El obituario que escribiría cada uno de nosotros sería distinto, pero seguramente a la mayoría nos gustaría que nuestra familia, amigos y hasta desconocidos nos recordaran (o refirieran) por los buenos momentos que tuvimos con ellos, por la ayuda que les pudimos dar, el consejo oportuno y la compañía. A la mayoría nos gustaría que dijera que fuimos respetados, admirados, útiles, buenos padres y cónyuges, ¡vaya!, que fuimos divertidos, sensatos e inteligentes.
Ahora bien, pensemos en lo que seguramente no contendría este texto. Nadie se imagina que su obituario hable del auto último modelo, de la cantidad de metros cuadrados que tienen sus propiedades, de cuánto han gastado en ropa, etc.; es obvio que no se mencionaría su salario, los quilates del anillo de bodas ni la cantidad de dinero que dejó en su cuenta de banco, ¿por qué?
El motivo por el que el obituario ideal mencionaría pocas cosas materiales es porque sabemos de forma natural que, en realidad, esas cosas importan muy poco.
Abordar este tema resulta una buena reflexión para esta época del año en que cerramos y comenzamos ciclos, y en la que, como siempre, le deseo lo mejor a usted y a los suyos. Mucha salud y bendiciones.
La educación financiera no es sólo entender el interés compuesto o balances contables, es conocer cuestiones básicas como tu inflación familiar o personal.
Carlos Ponce BustosSegún la ENIF 2024, los productos financieros más populares en México son las tarjetas de crédito departamentales con 22.6% y las bancarias con 15.7%.
Miriam Ledesma Muciño, Maximiliano Molina LedesmaEn 2024, México registró 803 empresas fintech activas, manteniéndose como el segundo ecosistema más grande de Latinoamérica (sólo detrás de Brasil).
José Luis Vásquez CostaLas negociaciones de aranceles, sumadas a los estímulos económicos y corporativos, soportan la continuidad en la recuperación bursátil a mayor plazo.
Carlos Ponce Bustos© 2026 Colegio de Contadores Públicos de México, A.C.
Directorio Contacto Aviso legal Acerca de VeritasInicia sesión o suscríbete para continuar leyendo.