Inversión patrimonial

Reflexión sobre crear un patrimonio, ¿cómo queremos ser recordados?

El objetivo de crear un patrimonio no debe ser visto con el fin de acumular dinero, sino como un medio para lograr un legado significativo.

Reflexión sobre crear un patrimonio, ¿cómo queremos ser recordado?


N16912
C.P. Carlos Ponce Bustos Socio fundador en SNX, Constructores de Patrimonios
Inversión patrimonial 22 de enero de 2026
La muerte es el comienzo de la inmortalidad

Maximilián Robespierre

Por muy trillado que pueda sonar, soy de los que les gusta esta temporada del año y, aunque los ejercicios de reflexión deben ser permanentes, el inicio de un nuevo ciclo invita a una pausa que permita realizar una autoevaluación y una revisión de propósitos y objetivos personales. Como siempre, en el espacio de enero procuro encontrar algún contenido para nuestros lectores que pueda ayudar con este fin.

Este año recuperé puntos de vista interesantes de Morgan Housel en su libro The Art of Spending Money, que coinciden plenamente con la visión que he compartido sobre el objetivo de la creación del patrimonio.

En distintas oportunidades he señalado mi punto de vista respecto a que el objetivo de construcción del patrimonio como empresario en bolsa no debe ser visto con el fin de acumular dinero, sino como un medio para que, a través de este, se puedan realizar cosas más importantes.

Morgan Housel reflexiona de manera muy similar e invita al lector a pensar en lo que le gustaría que señalara su obituario, es decir, un texto detallado que honra a una persona fallecida, mediante un resumen de su vida, logros y legado; posteriormente, propone averiguar cómo es que debería vivir para estar a la altura de dicho ideal. Esa es, en su opinión, la manera más clara y sencilla de trazar lo que queremos en la vida y lo que importa de verdad.

El valor del patrimonio se mide por el impacto en otros, no por lo material que dejamos atrás.

Lo que tendría que decir nuestro obituario

El obituario que escribiría cada uno de nosotros sería distinto, pero seguramente a la mayoría nos gustaría que nuestra familia, amigos y hasta desconocidos nos recordaran (o refirieran) por los buenos momentos que tuvimos con ellos, por la ayuda que les pudimos dar, el consejo oportuno y la compañía. A la mayoría nos gustaría que dijera que fuimos respetados, admirados, útiles, buenos padres y cónyuges, ¡vaya!, que fuimos divertidos, sensatos e inteligentes.

Lo que no diría

Ahora bien, pensemos en lo que seguramente no contendría este texto. Nadie se imagina que su obituario hable del auto último modelo, de la cantidad de metros cuadrados que tienen sus propiedades, de cuánto han gastado en ropa, etc.; es obvio que no se mencionaría su salario, los quilates del anillo de bodas ni la cantidad de dinero que dejó en su cuenta de banco, ¿por qué?

El motivo por el que el obituario ideal mencionaría pocas cosas materiales es porque sabemos de forma natural que, en realidad, esas cosas importan muy poco.

Conclusiones

Abordar este tema resulta una buena reflexión para esta época del año en que cerramos y comenzamos ciclos, y en la que, como siempre, le deseo lo mejor a usted y a los suyos. Mucha salud y bendiciones.icono final



Te puede interesar



© 2026 Colegio de Contadores Públicos de México, A.C.

Directorio Contacto Aviso legal Acerca de Veritas

Inicia sesión o suscríbete para continuar leyendo.

Si eres socio del Colegio utiliza el mismo correo y contraseña

O

Suscribirse