dos años del inicio de la pandemia, es posible hacer un análisis de lo que hemos aprendido. Aunque todavía el mundo está lejos de recuperarse del gran golpe que recibió a partir de las distintas crisis (sanitaria, económica, social, cultural, etc.), también es posible identificar aprendizajes y logros.
Desde el punto de vista de la estructura de las empresas, distintos análisis y estudios arrojan algunos datos positivos sobre el desempeño de los consejos de administración durante los meses más precarios, además, nos regalan algunas enseñanzas que van a ser de ayuda a las organizaciones en el futuro.
Para comprender mejor estos ajustes, vale la pena echar un vistazo a cómo se hacían las cosas en los años anteriores a 2020, época en la que no se consideraba enfrentar una etapa tan complicada; lo cual es, en retrospectiva, una llamada de atención.
Como lo exponen Seymour Burchman y Blair Jones en el artículo “How boards can plan for the disasters that no one wants to think about" (publicado en 2020 en Harvard Business Review), en enero de ese año el reporte de riesgos del Foro Económico Mundial mencionaba la potencial amenaza de las enfermedades infecciosas, “aun así, pocas empresas incluyeron a una pandemia global en sus categorías de riesgo más altas”.
Cualquier empresa que planee continuar en su industria debe crear una estrategia para la resiliencia; un consejo de administración eficiente lo tiene en mente al diseñar planes y procesos para emergencias, situaciones en las que aumentan los obstáculos o, incluso, crean nuevos. Lo curioso es que las medidas con mejores resultados que se llevaron a cabo durante la pandemia quizá no estaban en un manual titulado “Qué hacer en caso de una crisis sanitaria mundial”; sino que surgieron de consejos alertas y de rápida respuesta, tal y como se explica a continuación.
Un estudio de McKinsey & Company (llevado a cabo en 800 empresas de todo el mundo) encontró que los consejos de administración fueron ágiles en sus respuestas al librar una batalla en contra de dos crisis simultáneas: de salud pública y económica. Entre los hallazgos que se mencionan en diferentes artículos que resaltan esto mismo, se pueden mencionar las siguientes buenas prácticas:
|
|
|
Ya que mencioné lo bueno que ya se hizo y debería seguir haciéndose, hablaré de lo que todavía no es práctica común, pero que es importante que lo sea.
|
|
|
Antes no considerábamos que una crisis como la pandemia pudiera ocurrir, mucho menos impactar a las empresas y sus consejos con esa velocidad fulminante. Lo que sucedió ha cambiado todo eso; lo más seguro es que ocurran otras crisis relacionadas con la protección de datos en el entorno digital, rupturas en los algoritmos de intercambios de seguridad, desastres climáticos, conflictos bélicos u otro virus. Más vale que lo que aprendimos en estos dos años no se olvide, ya que, nuestro futuro depende de ello.
Es necesario un código de ética en un entorno donde la IA se integra de forma acelerada y los riesgos se traducen en errores y crisis reputacionales.
Víctor Miguel Morales GonzálezUna cultura de alto desempeño, que le dé el lugar que merece al personal que hace un buen trabajo, contribuye a mitigar la fuga de talento en las empresas.
Mauricio Brizuela ArceUn cuestionamiento oportuno por parte del líder también tiene que ser estratégico, y puede ser el catalizador para encontrar la solución ante una crisis.
Mauricio Brizuela ArceAl escuchar a los equipos, se beneficia a la cultura laboral, pues se impulsan sus habilidades y creatividad, dirigiendo esfuerzos hacia un mejor desempeño.
Mauricio Brizuela Arce© 2026 Colegio de Contadores Públicos de México, A.C.
Directorio Contacto Aviso legal Acerca de VeritasInicia sesión o suscríbete para continuar leyendo.